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Kerri y Melissa: cuando tu padre es un asesino serial

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Casi todo el mundo tiene —exceptuando algunos tristes casos— una bonita niñez, con bellos recuerdos con su padre.

Tu padre te cría, te ayuda en momentos difíciles, te da buenos consejos y te enseña qué está bien y qué está mal.

¿Qué sucede cuando un policía llega a tu casa y te dice que tu padre es un asesino en serie? Es lo que les sucedió a Kerri y Melissa, hijas, respectivamente, del asesino BTK (bind, torture and kill, siglas en inglés de atar, torturar y matar) y el asesino de la sonrisa.

Kerri Rawson

Kerri Rawson

El 25 de febrero de 2005 Kerri estaba en su casa haciendo una tarta de chocolate. El aroma penetra cada rincón de la cocina, pero Kerri pronto asociaría ese aroma con un recuerdo horrible.

El timbre de la puerta suena y cuando ella abre la puerta encuentra a un hombre, en sus cincuenta, que se presenta como un oficial del FBI.

Kerri lo hace pasar, y el hombre le pregunta si oyó mencionar el nombre del “asesino BTK”. “Por supuesto”, responde ella, pues ese criminal había asolado el área años atrás.

El agente, entonces, le cuenta una historia que la deja sin habla:

su padre está sospechado de ser ese asesino, y el oficial le pide una muestra de ADN del interior de su mejilla para tener pruebas sólidas.

Kerri se enfurece al principio, gritando que su padre es inocente y que es imposible que sea un asesino, pero momentos después no parece tan segura de ello.

Ella recuerda claramente que cuando tenía seis años de edad, en 1985, una vecina suya había desaparecido.

Esta vecina era una mujer mayor que la saludaba cada vez que iba a la iglesia.

Su padre no estaba en casa la noche que su vecina desapareció.

Afuera había tormenta, estaba asustada y su madre le permitió dormir con ella en la cama matrimonial. Por este motivo ella sabía que su padre no se encontraba en casa esa noche.

Pocos días después de esa noche,hallaron el cadáver de la mujer en una zanja.

Otros recuerdos comenzaron a aflorar, y sus dudas se incrementaron.

El día después de la visita del agente a Kerri, el asesino BTK fue arrestado.

Es Dannis Rader, el padre de Kerri. Luego de la confesión es arrestado y, una vez en prisión, se preguntó porqué nadie de su familia iba a visitarlo.

Soy un buen hombre; sólo hice cosas malas

A Kerri le llevó muchos años llegar a perdonar a su padre. El camino al perdón, no obstante, es largo y difícil.

Melissa Moore

Melissa Moore

Melissa es la hija de Keith Jesperson, el asesino de la sonrisa. Lo supo en 1995 cuando su madre la llamó junto a sus dos hermanos para decirles que su padre había sido arrestado por asesinato.

Ella no podía creerlo;¿su padre, un asesino? Pero como Kerri, comenzó a analizar todos sus recuerdos.

Tenía 15 años la última vez que ella vió a su padre. Sus padres estaban divorciados, pero esa mañana Keith fue a buscar a sus hijos para desayunar con ellos.

Los tres subieron a la camioneta y, mientras su hermano y hermana pidieron bajar en el centro porque debían hacer otras cosas, Melissa decidió ir a desayunar con su padre.

Cuando sus hermanos bajaron del vehículo apareció una cinta americana bajo uno de los asientos delanteros.

Melissa pensó que era extraño, pero luego le restó importancia, pensando que se trataba tan sólo de un elemento necesario para los largos viajes de su padre desde su casa a su trabajo.

Fueron a un bar y Melissa se sentía ansiosa. Su padre le dijo que no todo es lo que parece. Melissa, sorprendida por esa declaración tan extraña, le pidió explicaciones; luego de un momento de silencio, su padre le respondió:

Hay algo muy importante que quiero decirte, cariño, pero no puedo hacerlo, porque si lo hiciera, irías a la policía. No soy lo que tú crees.

Melissa se sintió enferma y fue corriendo al baño a mojarse la cara con agua fría;cuando volvió a la mesa, no siguió la charla.

Pocos meses después su padre fue arrestado y Melissa comenzó a tener recuerdos de su niñez.

Como la vez que ella encontró unos gatitos jugaba con ellos en el patio de su casa. Su padre los colgó de la soga para tender la ropa y los torturó, mientras su hija lloraba y le pedía que los bajara.

Poco después de ese episodio los halló en el suelo del jardín, muertos.

Otro episodio ocurrió un día, cuando ella tenía 13 años; su padre la llevó a un viaje a lo largo del río Columbia. Mientras viajaban, él le dijo:

Sé cómo asesinar personas y cómo quedar impune

y luego comenzó a explicarle qué tipo de zapatos usar o cómo cortar los botones de la víctima para no dejar huellas digitales. Melissa pensó que toda esa charla se debía a la pasión de su padre por las novelas detectivescas.

Luego ella descubrió que fue exactamente en ese área donde su padre dejó el cadáver de una de sus víctimas.

Ahora Melissa sólo puede preguntarse:

si su padre le hubiera confesado todo aquel día, ¿hubiese sido capaz de matarla?