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Pediofobia – el temor a las muñecas

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La pediofobia es un miedo irracional a las muñecas, y no sólo las que son espeluznantes; todas ellas causan un horror similar. Esta fobia forma parte de la automatonofobia, que es el temor irracional a cualquier objeto que representa un ser humano: muñecas, maniquíes, robots de forma humanoide, marionetas y otros.

¿Qué es la pediofobia?

Esta fobia se trata de un sentimiento de miedo irracional hacia cualquier tipo de muñeca. Usualmente la sufren los niños, pero en algunos casos es posible hallar el problema también en adultos.

Las muñecas, de hecho, se utilizaron desde siempre en películas y libros de horror.

Sólo pensemos en Chucky —de la película “Muñeco diabólico”—, o Annabelle, o la muñeca mecánica de “Rojo oscuro”.

Existen también muchas historias y leyendas urbanas acerca de muñecas malvadas; puedes leer más sobre ellas en nuestra sección  “muñecas malditas”.

Las muñecas se asocian a menudo con la práctica de la brujería, como en el caso del vudú.

En esta práctica las muñecas pueden causar tormento o heridas a las personas que representan.

Síntomas

Quienes sufren de pediofobia, los pediofóbicos, experimentan distintas reacciones al ver muñecas, entre ellas:

  • Pulsaciones aceleradas.
  • Respiración dificultosa y pesada.
  • Boca seca.
  • Temblores y escalofríos.
  • Parálisis por el miedo.
  • Gritos y llantos.
  • Necesidad de escapar.

La sola presencia de una muñeca puede llevar al paciente, en el peor de los casos, a tener ataques de pánico o de ansiedad extrema.

Si no es tu caso y, por el contrario, te gustan aquellas que son espeluznantes, observa esta muñeca horrorosa. ¿No se vería fantástica en tu habitación?

Causas de la pediofobia

pediophobia fear of dolls

Las causas son múltiples.

En ocasiones pueden provenir de episodios traumáticos o malos recuerdos de la infancia, o ser sólo malas experiencias del pasado,

que pueden guardar poca relación con las muñecas.

Pero esto es suficiente para establecer una conexión negativa con estos objetos, algo que emerge con sólo ver una muñeca y que puede disparar una reacción negativa.

En otros casos se trata de viejas historias contadas de niños por sus padres —en las cuales las muñecas cobrarían vida por las noches— lo que desencadena estas reacciones.

El pediofóbico afirma que lo peor son los ojos de estas muñecas, fijos y sin expresión alguna.

Aquellas muñecas con botones por ojos, entonces, se ven particulamente “carentes de alma”.

¿Cómo sobreponerse al miedo a las muñecas?

Las dos prácticas más comunes son la hipnosis y la desensibilización.

La desensibilización implica exponer al paciente a distintas muñecas hasta encontrar la que le provoca mayor horror.

La terapia prosigue entonces con una exposición constante hacia ese objeto, que es el que causa la fobia, hasta que el paciente es capaz de mantenerse calmo en su presencia.

La hipnosis, o la terapia cognitivo-conductual, ayudan a que el paciente racionalice los pensamientos que lo llevan a sentir miedo, haciendo que comprenda su verdadero origen y a dejar de asociarlos con un objeto.

¿Sufres esta fobia? ¡Comparte tu experiencia con nosotros en la sección de comentarios!