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Daniel y Manuela Ruda: asesinos en el nombre de Satán

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Muchos asesinos matan a causa de una niñez violenta, otros por celos o por dinero.

Daniel y Manuela Ruda, en cambio, asesinaron en el nombre de Satán. Se veían a sí mismos como vampiros y mataron a un amigo como sacrificio al diablo.

El vampiro oscuro y la princesa de la oscuridad

Daniel es un hombre joven, afecto a la cultura gótica y que busca a su alma gemela. Decide buscarla publicando un aviso en una revista gótica:

Príncipe oscuro busca princesa de la oscuridad que odie todo y a todos

Para responder al aviso está Manuela, una niña que a los 14 años afirma haber escuchado la “llamada” de Satán. A los 16 emigra a Inglaterra, donde se reúne con algunos satanistas que la introducen al mundo del vampirismo.

También recibe un implante dental con caninos largos —dos colmillos reales— que reemplazan sus dientes naturales.

Los dos se enamoran y se casan y, para el día de su casamiento, eligen el sexto día del sexto mes, en honor a Satán. Sólo un mes después, el 6 de julio de 2001, deciden hacer un sacrificio al diablo asesinando una persona.

El asesinato

Daniel e Manuela Ruda

La persona elegida es un colega de Daniel, un muchacho alegre y afable. Durante el jucio

ellos admiten haber elegido a esa persona porque era muy alegre y divertido, y sería un gran bufón para la Corte de Satán.

Usando excusas lo invitan a visitarlos en su casa, donde lo atacan en cuanto llega. Lo golpean primero con un martillo, luego lo apuñalan 66 veces y beben su sangre. Le graban un símbolo satánico en el pecho, usando un cuchillo, y finalmente huyen.

La policía halló el cuerpo, pocos días después, en la casa de la pareja.

Además del cadáver encontraron una gran cantidad de cráneos falsos, velas y un ataúd, donde dormía Daniel.

Una semana después del asesinato, la policía halló a la pareja, y la detuvo.

El juicio

Daniel e Manuela Ruda

Durante el juicio ninguno en la pareja mostró arrepentimiento ni tampoco se mostraron culpables. Sostuvieron que siempre fue Satán quien los guió, y que ellos sólo eran un instrumento de sus deseos.

También se mostraron sumamente irrespetuosos en frente del juez, al punto en que Daniel se defendió diciendo:

Sólo fuimos un medio para el asesinato: si alguien atropella a una persona con un auto, ¿pueden culpar al auto?

En la salase mostraban siempre con ropas estrambóticas y mucho maquillaje.

Manuela se había rapado para formar una cruz invertida en un lado de su cabeza, y hacía gestos satánicos dirigidos a los fotógrafos.

El veredicto, sin embargo, sorprendió a todos, especialmente a los padres de la víctima. El juez dijo:

Estas personas no son monstruos, sino seres humanos,y como tales necesitan de nuestra ayuda.

Los dos vampiros asesinos fueron sentenciados a una internación en un hospital psiquiátrico. Manuela fue sentenciada a 13 años y Daniel, a 15.

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Lilith
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